
Detenga la deriva: mantenga la curación de las pastillas de freno estable
Si utiliza un módulo de curación las 24 horas del día, seguramente conoce bien el problema de la deriva térmica. Un pequeño descenso en la intensidad de la radiación infrarroja hace que la resina no se polimerice adecuadamente. Esto provoca niveles de fricción inconsistentes, un montón de lotes defectuosos y mucho tiempo desperdiciado.
Nuestros módulos de infrarrojos están diseñados específicamente para eliminar esas fluctuaciones.
Mantener una energía constante
Todo se resume en el tubo de cuarzo. Cuando se trata de un ciclo continuo, la temperatura del filamento debe mantenerse constante. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta calidad, ya que no se deforma bajo altas temperaturas. Eso es muy importante. Si el tubo se deforma, el punto focal cambia, lo que provoca zonas frías en las pastillas de freno. No es ideal.
También utilizamos filamentos enrollados con precisión. ¿Por qué? Porque no queremos que la resistencia aumente a medida que la lámpara envejece. Esto permite mantener una potencia constante, desde la primera hora hasta las cinco mil horas de uso.
Diseñado para entornos industriales, no para salas de estar
Aquí no encontrará conectores de tipo consumidor. Utilizamos terminales resistentes que pueden soportar las expansiones y contracciones térmicas sin oxidarse o soltarse. Además, están diseñados para entornos reales, donde los sistemas de transporte causan vibraciones constantes.
También hay reflectores. Los pulimos hasta alcanzar un nivel de precisión específico, para dirigir cada vatio de radiación de onda corta directamente hacia la resina. La radiación infrarroja de onda corta llega a la resina más rápido que la de onda larga, lo que significa que puede reducirse la longitud del túnel de curación.
El problema: manejar el calor
El problema es que la emisión de radiación infrarroja de alta densidad genera muchísimo calor. Aunque la lámpara en sí permanece estable, la carcasa sufre afectaciones debido al calor.
Debe asegurarse de que sus ventiladores y conductos de ventilación sean lo suficientemente eficaces. Si la carcasa se sobrecalienta, el aislamiento de los cables se dañará. Es simple: un buen flujo de aire es la única forma de evitar que los componentes electrónicos se dañen durante un funcionamiento continuo.