
Dejen de desperdiciar espacio en el suelo con esos hornos para calentar pastillas de freno tan grandes. Seamos honestos: los hornos convencionales son un verdadero problema desde el punto de vista del diseño del espacio. Como el aire caliente se mueve muy lentamente, terminamos con túneles interminables que ocupan la mitad de la fábrica y consumen mucha energía.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de calentar el aire, utilizamos luz infrarroja de onda corta para calentar directamente la capa de recubrimiento.
¿Por qué funciona esto? Piénsenlo como la diferencia entre un secador de pelo y el sol. Los hornos convencionales deben calentar primero el aire. La luz infrarroja no hace eso; simplemente envía energía directamente hacia la capa de recubrimiento y el sustrato.
Es rápido. Muy rápido.
Gracias a esto, podemos reducir la longitud de los túneles en un 50% hasta un 70%, sin que disminuya la producción. Se alcanzan las temperaturas deseadas en segundos, no en minutos.
Cómo hacerlo funcionar Para lograr esto, utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia. Estas emiten una gran cantidad de calor justo donde está la pastilla de freno.
Pero no basta con encenderlas y olvidarse de ellas. Si no se tiene cuidado, se puede dañar la resina. Por eso utilizamos controladores PID y termopares de respuesta rápida; en esencia, un sistema que reacciona al instante para evitar que las cosas se sobrecalienten.
Un consejo importante sobre el consumo de energía: estas lámparas consumen mucha corriente. Si están reemplazando una línea antigua, revise sus paneles eléctricos. Es posible que necesite un transformador nuevo para manejar la carga, de lo contrario, los interruptores se apagarán constantemente.
Las desventajas La luz infrarroja no es mágica. Requiere una línea de visión directa entre la lámpara y la pieza. Si hay un espacio entre ellas, habrá zonas frías. Es necesario alinear perfectamente las lámparas con la altura del transporte. Y si las pastillas de freno tienen diferentes espesuras, habrá una curado desigual.
Nosotros solucionamos esto superponiendo las lámparas. De esta manera, el calor se distribuye uniformemente por toda la cinta transportadora, independientemente de dónde esté la pieza.
Lo mejor de todo es que el tiempo de calentamiento pasa de horas a minutos. Una vez que las lámparas están calientes, ya podemos empezar a trabajar.