
Deje de desperdiciar espacio en su planta de curado de pastillas de freno.
Si todavía utiliza hornos de convección convencionales para el curado de las pastillas de freno, sabe bien cuáles son las dificultades. Acaba teniendo que utilizar hornos enormes y complejos para asegurarse de que el calor llegue al corazón del material. Eso ocupa mucho espacio en la fábrica y alarga los tiempos de procesamiento. Es un verdadero problema.
Hemos encontrado una solución mejor: elimine el uso de aire caliente y opte por emisores de ondas infrarrojas de corta longitud.
Por qué funciona el método de ondas infrarrojas
La ventaja de los hornos de convección es que primero tienen que calentar el aire, lo cual lleva tiempo. Las ondas infrarrojas son diferentes: no afectan al aire, sino que penetran directamente en el recubrimiento y en el sustrato. Gracias a los emisores de ondas infrarrojas de corta longitud, la densidad energética es mucho mayor. El calor se distribuye uniformemente en las pastillas de freno. Se logra el mismo efecto de curado químico que con los métodos tradicionales, pero en un tiempo mucho menor. Es rápido, realmente rápido.
Configuración adecuada
Para reducir al mínimo el tamaño del “túnel” donde se realiza el proceso de curado, es necesario utilizar una mayor cantidad de vatios. Por lo general, utilizamos tubos de cuarzo-halógeno diseñados para altas tensiones. Esto mantiene todo estable, incluso en grupos largos de calentadores. Cuando se concentra más energía en un área más pequeña, el flujo de calor aumenta.
Pero hay que tener cuidado con el momento en que se activa el sistema. La velocidad del transportador y la intensidad de las ondas infrarrojas deben estar perfectamente sincronizadas. Si las pastillas se mueven demasiado lentamente, el recubrimiento se quemará. Si se mueven demasiado rápido, el centro de la pastilla permanecerá húmedo. Es un equilibrio delicado.
Desafíos técnicos
Al concentrar tanta energía en un solo lugar, se genera mucha presión sobre la carcasa del horno. No se puede usar aislamiento barato y esperar buenos resultados. Siempre recomendamos usar revestimientos reflectantes reforzados. Estos revestimientos reflejan las ondas infrarrojas hacia las pastillas, donde deben estar. También es importante controlar la potencia utilizada. Estos sistemas de alta potencia consumen mucha electricidad, por lo que es necesario asegurarse de que los cables y paneles puedan soportar ese aumento de carga cuando el sistema se activa.
El resultado
Al cambiar a este método, generalmente se puede reducir la longitud del “túnel” en un 30% a 50%. Eso significa que se pueden producir más pastillas por hora, sin necesidad de mover ni una sola pared de la fábrica. Si todavía utiliza esos viejos hornos a gas, este es un cambio sencillo y lógico.